Operación pañal

Ahora ya puedo decir que la operación pañal ha sido un éxito!

Creía que sería mucho más complicado y que me pasaríamos meses cambiando ropa mojada 6 veces al día, pero no ha sido así. Todo ha salido rodado y Martí ya no lleva pañal de día. Solo lo lleva por la noche. Todavía no está preparado para ello.

El proceso de quitar el pañal  estoy 100% convencida que ha salido bien porque hemos hecho un buen equipo entre nosotros  y la guardería. Las profesoras  nos indicaron el momento idóneo para hacerlo y como profesionales que son dieron en el clavo!

En casa tenemos orinal, reductor  y de vez en cuando le decíamos que nos acompañara al baño y probara. Le hizo gracia una vez y ya está, a partir de entonces solo entraba en el baño para bañarse. Eso fue durante el verano 2016 (2 años y pocos meses).

Nos dimos cuenta que él todavía no estaba preparado, así que dejamos pasar el tiempo y con la ayuda de las profesoras lo hemos conseguido.

Casi en la época de Navidad veíamos que en los apuntes de la agenda nos indicaban que Martí hacía cada día pipi y caca en el wáter, así que un fin de semana yo toda decidida va y le quito el pañal. Fracaso absoluto, el domingo por la tarde le volví a poner el pañal. El progreso que había hecho en la guarde se perdió y no quería  acercarse al wáter. Pasadas las navidades tuvieron que volver a empezar y esperar a que él se sintiera otra vez preparado para visitar al Sr. MiniRoca. 😉

En febrero Martí lo volvía a aceptar (siempre en la guardería, en casa no quería ver el  orinal!). Esta vez  y con la lección bien aprendida de la primera vez, esperamos a las indicaciones de la guardería para hacer el paso en casa.

Un día al recoger al Martí la profesora me dijo. Mañana tienes que traer dos mudas de recambio y ponerle encima del pañal un calzoncillo.

Ya? Le dije. Y me dijeron que el estaba preparado. Yo no lo tenía muy claro, en casa no quería ni ver el orinal ni el reductor, pero durante la semana pasa más horas en la guardería que en casa, así que confié en ellas.

En la guardería, nada más llegar, le quitaban el pañal y le dejaban con el calzoncillo. El pañal lo llevó dos semanas con los calzoncillos solo por la mañana hasta llegar al cole, para prevenir posibles escapes en el trayecto y para ayudar con la transición pañal-calzoncillo. También se lo ponían  para la siesta pero ya no.

Todo un éxito,  muy pocos escapes en toda la semana, incluido el fin de semana!

Como durante toda la semana lo hacía siempre en el wáter el fin de semana fue todo rodado, le acompañamos al orinal y lo acepto como una cosa normal.

Al principio le decíamos cada 30 min. de ir al baño y progresivamente y viendo la frecuencia de los pipis y las cacas fuimos alargando.

Sin darnos cuento estamos casi en mayo y se han cambiado los roles, ahora es él quien nos dice que quiere ir al baño y no nosotros. (Si vemos que ha pasado mucho tiempo se lo recordamos).

El proceso ha sido un éxito total, casi no ha habido cambio de ropa mojada y lo hemos hecho de manera muy natural y sin presión ninguna, el momento lo ha escogido él.

Con todo esto quiero demostrar e informar a los padres que el proceso de quitar el pañal no lo tenemos que marcar nosotros si no ellos. Que no tiene porque costar ni ser traumático para nadie y que si el niño está preparado en una semana está superado. Quitaros de la cabeza eso de que al niño cuando tiene dos años se le tiene que quitar el pañal y tiene que ser en verano si o si. Si el niño está preparado a los 15, 18,24 meses, mejor !Porque los pañales son de todo menos baratos. Martí  ha hecho este cambio cuando le faltaban pocas semanas para los 3 años y en pleno invierno y ni se ha resfriado ni ha pasada nada catastrófico.

Y si vuestro hijo va a la guardería, lo mejor es que vayáis  todos en la misma dirección, que tengáis mucha comunicación y  acompañéis al peque en el proceso juntos.

Aquí os dejo algunos modelos de orinales y reductores  para vuestros peques.

 

         

 

         

 

Gracias por leerme!

 

Bel.