Bienvenida Valèria!

20 de agosto de 2018, esta es la fecha en la que nació nuestra segunda hija, Valèria , y para mi acabaron las 40 semanas y 2 días más duros y maravillosos que recuerdo en mi vida.

Duros porque hasta casi el final ha sido un embarazo que no quiero que nadie pase, y maravilloso porque en los momentos buenos he disfrutado el doble de cada minuto y así no entrar en una espiral psicológica que no era buena para mi ni para el bebé.

Vuelvo a dar las gracias a mi familia por estar conmigo durante este tiempo y sobretodo a mi marido y madre porque son ellos los que han aguantado mis hormonas revolucionadas.

Martí, se merece una mención a parte por su corta edad y lo bien que ha llevado esta situación nueva para él y para nosotros también. Es nuestro pequeño gran hombre y le queremos aún más si cabe.

Cómo también me paso con Martí, rompí aguas. En este caso estaba con Martí en la cama haciendo la siesta.De repente me entraron ganas de ir al baño pero  no puedo controlar nada y empiezo a mojar todo. Así que con la experiencia previa de Martí, me doy por enterada que he roto aguas.

Llamo a Xavi para preparar todo para irnos al hospital y dejar listo a Martí, ya que él no podía acompañarnos.

Martí nunca hasta la fecha ha dormido sin nosotros (sólo en la excursión de final de curso de P3 y una sola noche), así que era de esperar que no le gustara la idea de que le dejáramos en casa sin nosotros.

Al principio le costo entenderlo pero conseguimos irnos y que él no estuviera triste.

Al final se lo pasó genial con los abuelos, tíos y primos todos los días que nosotros estuvimos en el hospital.

La primera anécdota del parto es  esta:

Con el coche aparcado y llegando a la puerta del hospital nos damos cuenta que no llevábamos la maleta de la niña!!!. Estábamos tan pendientes de Martí que la maleta se quedo en casa!

Llamamos a nuestro salvador y en un ratito ya nos la trajo! que cabezas las nuestras …

Una vez ingresada, me llevan a monitores y comprueban que efectivamente hay rotura de bolsa y que solo  estoy de casi 2 cm de dilatación ! yo quería irme otra vez a casa … se volvía a repetir la historia de Martí, soy mujer de dilatación lenta, muy lenta . Pero no, nos quedamos ya ingresados.

NOTA: hice entrega  de mi plan de parto (esto será importante para la segunda anécdota) 

Me dijeron que si estaba así de bien y no tenia molestias, ellos iban a hacerme los controles rutinarios, pero no me darían medicación alguna ,tal y como yo expresaba en el plan de parto, si no era estrictamente necesario para que no tuviera ninguna complicación, ya que venia con rotura de bolsa y en estos casos hay unos procedimientos a seguir para no tener ningú tipo de infección ni contratiempo.

Hasta las 8 de la mañana no volvía ha hacerme ningún control. Así que cenamos tranquilos y nos dormimos relativamente pronto.

Sobre las 3 de la madrugada empezaron las contracciones con dolores muy leves pero ya estaban presentes. Dejé descansar a Xavi hasta que las contracciones eran más seguidas y constantes.

Durante toda la noche me fueron visitando, matrona e enfermeras  para ver como iba. Todo controlado.

Por la mañana , tal y como quedamos, fuimos a monitores y efectivamente no eran mis ganas ni imaginación y las contracciones salían reflejadas en los monitores pero no hacían efecto en la dilatación. Así que me suministraron vía vaginal la oxitocina*.

*Según me informaron, cuando te suministran la oxitocina vía vaginal, se tiene que hacer en intervalos de 4 horas y máximo 4 veces.

La oxitocina me la pusieron porque ya llevaba bastantes horas con la bolsa rota y se tenia, de alguna manera, acelerar el proceso de dilatación, si no podía tener riesgo de infección y si se pode evitar mucho mejor.

Me dijeron que me fuera a la habitación y que volviera en 4 horas para volver hacer monitores.

A las 3 horas yo no podía más. La oxitocina hizo su efecto y las contracciones eran más seguidas y dolorosas, pero con masajes, respiración (que importante es respirar bien!), pelota y ejercicios que la matrona en clases pre-parto me enseñó, las controlaba bastante bien.

Xavi cuando ya vio que estaba apurada, me llevo dónde los monitores antes de lo acordado.

Efectivamente , ya estaba dilatada y ahora si ya estaba de parto.

HORA: 12 P.M

A partir de ahora  los dolores eran más intensos y seguidos. Llegó un momento que ni exercicios, respiración ni nada que os podáis imaginar me calmaba.

Cuando vino la matrona que me llevaba el parto le dije con mi mejor cara lo siguiente:

Segunda anécdota: 

Gemma, sabes que al ingresar os presente mi plan de parto y es todo muy natural y respetuoso con los tiempos. Pues ya lo puedes romper y ponerme lo que sea para no tener dolor !!! ( Bueno, con estas palabras no lo dije pero mejor no transcribir la realidad 😉 jajaja)

Con Martí también me suministraron oxitocina, pero el efecto fue más natural y las contracciones iban subiendo de intensidad de tal manera que yo las soportaba mejor. Pero con Valèria no fue así.

Mi sorpresa fue que estaba dilatada lo suficiente para ponerme la epidural pero no tenia el cuello del útero borrado. Así que tenía que aguantar hasta tenerlo borrado. Buf , aguante como pude y Xavi una vez más estuvo a la altura de las circunstancias.

Cuando me dijeron que ya  podían ponerme la epidural, yo les dije o grite que yo no podía más y que no hacia las respiraciones, directamente tenia ganas de hacer los pujos  y que mi hija iba a nacer.

Me preparan como pudieron para ponerme la epidural y yo en esos momentos acabe de romper la bolsa y note , sentada en la camilla,  como Valèria bajo todo lo que pudo y más. En estos momentos ya me metalicé que iba a dar a luz sin anestesia y que mi hija nacía YA.

Efectivamente solo me pusieron el catéter porque Valèria ya estaba de camino. En lugar de la epidural me inyectaron otra medicación para dormir la zona o sedarla (perdonad, pero en esos momentos Xavi y yo no estábamos para palabras extrañas de médicos ). Lo que recuerdo es que me dijeron que si aguantaba 15 minutos  la medicación haría su efecto.

Cuando llegue a quirófano y me dijeron que podía pujar sin miedo, fueron las mejores palabras que sentí en todo el día.

Valèria nació a las 15:05 después de dos pujos, sin dolor.

Dar a luz no duele, lo que duele, si es que duele (según la mujer y el parto como se presente), son las contracciones.

Cuando estaba en la camilla preparándome para el catéter y yo pujaba, si que tenia dolor pero no era el momento de hacerlo aunque mi cuerpo me lo pidiera.

Lo mejor que pudo pasar es no tener nada de medicación en el cuerpo, de este modo note como mi hija nacía y es de las cosas mas maravillosas que me han podido pasar.

Lo que me pusieron hizo reacción una vez mi niña estaba en mi pecho y solo fue un hormigueo muy suave en la pierna derecha que desapareció antes de salir de quirófano.

Fue duro, intenso, maravilloso, especial y único. Todo a partes iguales y que personalmente lo recomiendo a todas aquellas mujeres que quieren tener hijos.

Ahora puedo decir que cada embarazo y parto es diferente y que todo se vive de manera distinta pero igual de especial.

 

 

Gracias por volver y leerme.

Bel