La rutina

Cuando tenia medio escrito este post tuvimos una reunión de padres en el cole de Martí que le daban bastante importancia a las rutinas y pensé: Mira al final no vas tan mal encaminada con tus pensamientos … así que allí voy con La rutina:

A nuestros peques les beneficia tener una rutina. Ellos no saben de horarios pero si siempre hacéis lo mismo a las mismas horas ellos al final siempre sabrán que toca en cada momento  e incluso  a medida que se hacen mayores se adelantan a las acciones.

Las rutinas son necesarias para la organización de una casa, pues si todos tenemos claro que tenemos que hacer, las acciones siempre son más fáciles de llevarlas a cabo.

Van bien a la hora de prepararse para dormir, las comidas, para ir al cole o  simplemente  cualquier acción que queramos que siempre se haga de una manera (ej. Antes de comer lavarse las manos y después de comer lavarse los dientes) .

Pensareis  que siendo bebés no importa marcar rutinas y personalmente creo que sí que importa. Para ellos las rutinas implican seguridad, estabilidad y confianza.

Ejemplo: Prepararle para la noche la rutina va genial. Baño, masaje, cena, cuento y a dormir. Todo este proceso tiene que ir acompañado de poco juego (la intención es relajarle para que al final de toda esta rutina no le cueste conciliar el sueño) , tranquilidad dentro de lo que se pueda y  a ser posible  siempre en el mismo orden, así ellos saben que toca después de cada acción. 

Un día al llegar a casa (Martí todavía no hablaba ni caminaba) me indico con señas ir a su habitación, me señaló  sus zapatillas de casa y las que llevaba puestas. Que significó esto? Que siempre cuándo llegamos a casa lo primero que hacemos es ponernos cómodos con las zapatillas. Ese día yo me despiste y él mismo me llamo la atención a su manera y me dijo que es lo que teníamos que hacer. Una acción tan simple como está el ya la interiorizo siendo un bebe y cuando se dio cuenta que yo no la realizaba el mismo me la recordó.

Si las vivimos con naturalidad y las tenemos presentes en nuestro día a día  a los peques les enseñamos  sin forzar. Ellos acabaran viviendo todas las rutinas como parte natural de su día. Como siempre si les forzamos, vamos con prisas, gritamos, castigamos lo único que hacemos es que se revelen y que nos cansamos el doble. Todo tiene su proceso, no pretendas que se quiera lavar los dientes cada día antes de ir a dormir  des del primer día que se lo enseñas. Ellos actúan por imitación y si nos ven que nosotros lo hacemos al final sin forzar ellos querrán hacer lo mismo.

No es lo mismo que le digamos a nuestros hijos que tienen que hacer ciertas cosas ellos solos a hacerlas todos juntos. Si les implicamos ellos acceden mejor .

No descubro nada nuevo con todo lo que os estoy contando pero siempre va bien que alguien nos refresque la memoria y nos abra los ojos de porque no nos va bien tal y como lo hacemos. A veces creemos que lo estamos haciendo bien y nos falta este punto de control horario para ciertas cosas del día a día que nos puede facilitar mucho las cosas.

Aquí unas fotos con una parte de nuestra rutina para la cena.

 

Gracias por leerme!

 

Bel.